La buena educación

— o “Pautas para la convivencia armoniosa de los hijos con el resto de la sociedad.”

Ya antes he escrito alguna vez lo mucho que aprecio de que mi hija haya aprendido a ser una persona considerada conmigo. Pero hasta hoy no me había dado cuenta de lo importante es enseñarles a ser considerados con los demás también. Y para lograrlo creo que uno debe empezar siendo considerado con los demás con respecto a nuestros hijos. A qué me refiero?

  1. No lleves a tu hijo a lugares donde sabes que va a hacer un berrinche. Si hace en un berrinche en un lugar como un restaurante o el cine, sácalo a la calle y no lo dejes volver hasta que se calme. Está bien que tú te malogres el almuerzo por tu hijo, pero todos los demás no tienen porque pasar por eso. Si tu hijo no sabe comportarse al rededor de la gente, sepáralo un rato hasta que se calme. ¿Te suena familiar? Sí, es el mismo principio que aplicamos con los criminales y las cárceles.

  2. Tener un hijo es en cierta forma como tener una moto. No te j*de cada vez que pasa un baboso haciendo bulla? Es más o menos así. Que tú hayas decidido tener un hijo no quiere decir que el universo tenga que bancárselo. En los lugares donde se espera calma (restaurantes, cafés, cine, iglesias — al señor le gustan los niños pero no tanto) tratemos de mantener la calma.

  3. No, no está bien que lleves a tu bebé a ver Terminator 7 sólo porque hace tiempo que no vas al cine. ¿Sabes quién más hace lo que le da la gana y se zurra en el bienestar general? Los choferes de combi y los políticos. Piénsalo. No, ni aunque coincida con su hora de la siesta, porque dudo que tu hijo pueda dormir bien, al final sólo vas a arruinar su siesta, tu película y la de los demás. Hasta la vista baby. No, yo se lo que estás pensando, no vale darle Panadol para poder ir al cine, eso califica como abuso infantil (lo he escuchado más de una vez).

  4. Si estás con tu hijo en una película de niños, estás en vía preferencial definitivamente, nadie puede pretender ir a ver Minions a las 4pm y que los niños no estén haciendo algo de bulla. Por otro lado, tampoco es para volverlo un campo de batalla. Si tu enano del demonio me vuelve a patear el maldito asiento y tu no abres la boca, yo voy a tener "hablar" con él. Ténle un ojo encima a tu angelito y no permitas que ande pateando las butacas… o tirando canchita a los de adelante… o volteando su gaseosa en la cabeza de otro niño… etc.

  5. Si tu hijo no sabe tomar en vaso de adulto, o sea todavía toma en sippy cups, entonces lleva uno vacío contigo para que le puedan servir ahí. Que estés pagando por un servicio no quiere decir que otro tenga que limpiar el desastre que hacen los tuyos. Y si ya es más grande, por precaución, siempre, siempre pide un vaso de plástico.

  6. Un restaurante no es el lugar para enseñarle hábitos alimenticios a tu hijo, eso lo haces en tu casa. Si tu hijo no come ensalada entonces no nos hagas pasar a todos por el calvario de hacerlo comer. ¿Igual quieres comer tu pollito a la brasa? Pide para llevar entonces.

Al final de cuentas, cuando tus hijos son pequeños, los modales los pones tú. Tenlo en cuenta.

Gracias por su atención.
Atte.
La administración.

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