Mi nombre es Diego y soy el papá de Sofía. Éstas son nuestras historias.

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5 pruebas para saber si estás listo para tener hijos

Desde hace un tiempo que a muchas personas a las que les escucho decir que “no están listas para tener hijos”, y si bien yo no critico las decisiones de nadie, hay algo que si me parece pertinente mencionar: yo creo que nadie nunca está listo.

Por supuesto que no. Piénsalo, a ti no te contratan en un trabajo para el que te consideren capacitado sin que antes hayas trabajado en eso, o por lo menos practicado cuando estabas en la universidad. De la misma forma, siempre hay un “primer hijo”, al que crías improvisando tu camino a través del caos. Ese con el que cometes los errores para después hacerlo bien con el segundo.

Hoy igual se me ocurrió que hay formas de hacerle ver la realidad a alguien que está pensando en tener hijos, así que aquí están 5 pruebas que puedes hacer con tu pareja para saber si están listos para tener hijos.

  1. Cada vez que planeen salir a una cena romántica o simplemente a comer afuera, vayan a McDonalds y siéntense al lado de los juegos de niños.
    • Puntos extra: Uno de uds. pide una cajita feliz.
    • Puntos extra (x2): Pelean porque el juguete que querías no está en stock.
  2. Cada vez que se sienten a ver una película, vean Frozen. Debe ser por lo menos una vez por noche de la semana, dos el sábado.
    • Puntos extra: Verla 3 veces o más en un sólo día.
    • Puntos extra (x2): Cantar “Libre Soy” a partir de la tercera vez que la ven.
  3. Pongan el despertador cada 30 minutos durante la noche.
    • Puntos extra: Si te despiertas y encuentras a tu pareja parado(a) al lado de la cama mirándote fijamente y no gritas.
  4. Pelea con tu pareja porque te dio el vaso equivocado.
    • Puntos extra: Si logras que te cambien de vaso.
    • Puntos extra (x2): Si el vaso que quieres además es uno que no tienen en casa.
  5. Levanta temprano y de golpe a tu pareja un domingo y hazlo(a) vestirse para un evento familiar formal que olvidaste agendar con anticipación. Cuando esté listo(a) dile que te equivocaste de día.
    • Puntos extra: Si llegan hasta el lugar del evento y recién ahí se entera que no hay nada.
    • Puntos extra (x2): Si el supuesto evento es en un colegio (me ha pasado).

La magia de ser padres. No es para todos, pero es para cualquiera que quiera. :)

Recuerdos

Hace poco recordé que cuando era chico y llegaba a algún parque o algún cumpleaños, primero miraba cuantos juegos habían. Calculaba el número de veces que podía usar cada juego de manera equitativa en el tiempo que se había planeado estar ahí. A veces también calculaba usar algún juego más veces, compensando por el factor de qué tanto me gustara un juego. Si cumplía mi recorrido establecido y aún quedaba tiempo, repetía el ejercicio en una versión corta, aplicable al tiempo restante de permanencia en el lugar.

También tenía una manía al jugar en cualquier estructura metálica. Si pasaba por cualquier figura cerrada, por ejemplo, un aro, tenía que pasar de regreso por el mismo aro. Si pasaba tres veces en un sentido a través de la figura, debía pasar el mismo número de veces de regreso. Y esto SIEMPRE lo hacía así.

Y todo esto lo recordé un día en que pensaba que mi vida no es para nada la vida normal de una persona de mi edad. Y me di cuenta que yo nunca fui normal. Que no importa cuánto me hayan querido hacer creer que debía tener una vida normal o impulsarme a ello, la normalidad y yo nunca nos llevamos bien.

Mi vida no es normal, pero como yo lo veo ahora, nunca lo fue. Y así está bien.

Tostadas Francesas para Sofía

(Sí, se llaman así, no importa para quién sean, no es una receta, es un ritual)

Paso 1:

Romper los huevos, eso lo hace el niño o niña:

  • “Papá, Papá, Papá, Papá, Papá, Papá, Papá, Papá... ¿me haces tostadas francesas?”

Cuando te haya convencido, procede al siguiente paso.

Paso 2:

Romper 4 huevos en un tazón. Batir con...

  • “papito puedo batir los huevos?”
  • “no mi amor, déjame cocinar”
  • “papito, ya pues...”
  • “déjame cocinar"
  • “papiiiiiito"
  • “ya... bate los huevos”
  • “mejor tú y yo te miro...”

Batir los huevos con un tenedor. Antes de que el niño o niña vuelva a cambiar de opinión.

Paso 3:

Agregar dos cucharadas de azúcar.

  • “papito, yo le puedo echar?"
  • “Ya, échale dos.”
  • “Uno... dos... tres... cua...”
  • “ALTO!"

Ok, dos, tres, da igual.

Paso 4:

Agregar UNO MISMO un chorrito de vainilla y un chorro de leche. No cometer el error del paso 3.

Paso 5:

Revolver todo.

  • “Papito, puedo revolver?"
  • “Ya...”
  • “...”
  • “Sofía, ¿ese es el mismo tenedor de hace un rato no?”
  • “No, ese estaba sucio de huevo...”

Revolver todo con EL MISMO TENEDOR del paso 2.

Paso 6:

Remojar una tajada de pan de molde en la mezcla, de preferencia el que no tiene bordes, pero si tiene bordes normal.

  • “Con booooooordeeeeeessssss????"
  • “Si Sofía, no hay otro.”
  • “CON BORDEEEEEEESSSSS???”
  • “Sí!”
  • “CON BOOOOOOOORRRRRRRDDDDDEEEEEEESSSSS????”
  • “...”

Remojar una tajada de pan de molde en la mezcla, de preferencia el que no tiene bordes, si tiene bordes SE LOS CORTAS.

Paso 7:

En una sartén donde previamente se debe haber derretido mantequilla (Para eso obviamente tiene que estar al fuego la sartén, no estamos en Hogwarts) a fuego medio, creo, poner la tajada de pan del paso 6. La idea es que quede cocida por fuera pero medio cremosa/pastosa por dentro. Ya tu ves, como te gusten a ti más.

  • “Papá, esta está un poco quemada, no la quiero.”
  • “Es lo mismo Sofía, cómela.”
  • “Mejor dame otra.”
  • “Cómela"
  • “Otra. Otra. Otra. Otra. Otra. Otra.”
  • “...”

Por ningún motivo dejes que se quemen. Ni un poquito. Porque no. Sólo no.

Repetir con todas las tajadas de pan que puedas hasta que se acabe la mezcla. Deberían ser como 6 o 7 tostadas.

Paso 8:

Servir una tostada en un plato, echar un poquito de miel de maple.

  • “UN POCO HE DICHO SOFIA!!"
  • “Es que cae muy rápido!!”

Limpiar la miel de la mesa. Sobar la tostada con exceso de miel en las demás tostadas. Disfrute, total, que le queda.

Espero les sirva la advertencia receta.

Pleitos del almuerzo

Hoy hubo Ají de Gallina para almorzar en mi casa. Sofía dice (dice ella) que no le gusta, y para variar estaba haciendo su mayor esfuerzo para comer despacio, más o menos como me imagino que comen su última cena los condenados a la silla eléctrica. Yo me percate del gran esfuerzo que mi pequeña Ted Bundy estaba haciendo, así que le dije que si terminaba toda su comida le podía comprar un premio.

Sofía: “Yo quiero comer dino nuggets”
Yo: “Si comes toda tu comida, el viernes te hago dino nuggets”
Sofía: “Mejor mañana.”
Yo: “No, el viernes”
Sofía: “Mejor mañana.”
Yo: “El viernes”
Sofía: “Mañana!!”
Yo: “Viernes!!”
Sofía: “Mañana!!”
Yo: “Viernes!!”
Sofía: “Mañana!!”
Yo: “Viernes!!”

La nana había estado viendo todo esto, sólo le limito a decir en medio de un bocado y otro – “Mañana es viernes”.

Y bueno, esa es la historia de por qué mañana comeremos Dino Nuggets.


Si quieres escuchar tonterías como esta en vivo, sólo que más irreverentes y políticamente incorrectas, hoy estaré por única noche en Macondo Bar (CC Chacarilla), a las 9pm. Dense una vuelta!

https://www.facebook.com/events/170063796689347/

Una noche diferente

Ayer a las 4am me desperté, como uno lo hace normalmente algunas noches. Sólo que esta noche era diferente, empecé a ver unas luces dando vueltas en la casa. Me hizo acordar mucho a alguna película de Spielberg y pensé que finalmente habían venido los aliens por mi. "Muérete de envidia Sixto Paz!" – pensé para mis adentros. Pero hacia afuera sólo atine a decir “¿Quién es?”.

De pronto dos personas entraron a mi cuarto y me empujaron para que volviera a echarme en la cama. "Cállate la boca nomás, pon las manos en la espalda". Me quedé extrañado, ¿¿en serio se habían metido a robar A MI CASA?? Les hice caso, y rápidamente me amarraron las manos con lo que luego descubrí era un cable de guitarra.

  • "¿Tienes plata, joyas o armas de fuego?". Mmmm… ¿en serio tengo cara de congresista republicano? ¿De narco indultado?
  • "No, tengo 300 soles en mi billetera, llévatelos."
  • "¿Dónde esta la billetera?"
  • "Uuuuuy, *laca*” – pensé – “por desordenado me van a meter bala, no me acuerdo donde cuernos dejé la billetera".
  • "Ya ya, ponle una media en la boca que no haga bulla"
  • "Que esté limpia, por favor que sea una media limpia" – pensé... y hasta ahora tengo el sabor a queso en la boca :(

Al rato me sacaron la media de la boca para preguntarme de nuevo si tenía joyas, plata o armas en la casa. Quiero pensar que cada una de las 4 veces que me lo preguntaron fue un ladrón distinto, de lo contrario el ladrón tiene déficit de atención y podría olvidarse que esta casa ya la robó.

Me taparon la cabeza con las almohadas. Jamás vi un arma ni las caras de los ladrones. Y felizmente todo el tiempo escuché los ronquidos de Sofía que me hacían saber que estaba dormida todavía.

De pronto escuché unos ruidos en la sala. Estaban desconectando la televisión de la sala para llevársela. "Bueno, supongo que ya se van."

Y luego escuché un sonido familiar, el sonido más aterrador que he escuchado alguna vez en mi vida: "Hola, soy Bee-duh!". Todo había resultado tan bien hasta ahora, todo había sucedido en silencio y este maldito bicho que me la tenía jurada desde navidad iba a hacer que me disparen!!

  • "Hola, soy Bee-duh!"
  • "Hola, soy Bee-hmmmpphhhhfffff"

Lo metieron al saco y también se lo llevaron. Felizmente. Señor ladrón, espero que ese bicho le haga la vida imposible tanto como me la hizo a mi.

Y se acabaron los ruidos. Conté hasta 150 esperando a ver si escuchaba algo, para estar seguro que ya se habían ido. Nada. Me paré, aún con las manos atadas a la espalda, y fue hasta la puerta de mi cuarto.

"Señor ladróoooon… voy a saliiiiiiir… si sigue ahí avíseme para regresar a mi lugar asignado!". Sólo silencio. Así que decidí salir. Lo primero que hice fue cerrar la puerta de la casa. Luego le toqué la puerta a la nana, a la que felizmente no habían molestado. Le toqué la puerta y luego de algunos intentos recién me abrió. Claramente no había sentido nada de lo que pasó.

  • "Necesito que me desates!"
  • "mmmm aaaa?"
  • "Se metieron a robar a la casa." – le dije
  • "¿En serio?"

No mira, me amarré yo solito. ¡Claro que no! ¡Y tampoco fue una pepera de la Av. La Marina!

Luego llamé a mis papás y a serenazgo, y me puse a revisar que cosas faltaban en la casa. Básicamente cualquier cosa de cómputo se la habían llevado. No voy a contar los detalles de qué ni de los trámites en la policía, porque en verdad no hay manera divertida de contarlos, son más aburridos que ver que los Te Deum de Cipriani.

Mi mamá me contó después lo que pasó cuando Sofía se despertó (yo estaba en la comisaría).

  • "Sofía, papá ha llevado todas las cosas a arreglar porque se les acabó el internet."
  • "Está bien" – responde Sofía – "pero han movido mis banquitos y se han llevado 2 peluches de Monsters Inc., yo creo que han sido los ladrones."

Así que dado que claramente no se iba a creer nada de lo que le digan, más tarde le dije la verdad (a medias): "Sofía los ladrones se llevaron unas cosas de la casa, pero no tienes que preocuparte porque ya están en la cárcel". Ella sólo asintió con la cabeza, muy tranquila.

Y a mi me deja tranquilo que ahorita ella este en su cama, roncando, como si nada hubiera pasado. Me deja tranquilo poder escribir de esto mientras me rio de todas las tonterías que se me ocurren al respecto de lo que pasó anoche. Porque al final de cuentas, ¿de qué puede reírse uno, si no empieza por reírse de uno mismo?


PD1: No voy a hablar de qué o cuál coyuntura política permite que cosas así sucedan, yo tengo una opinión, pero no soy quién para ir desperdigando una opinión no experta sólo porque algunas personas deciden leerme de vez en cuando. Eso sería irresponsable.

PD2: Uno nunca piensa que estas cosas le pueden pasar. Ayer me pasó. Se metieron por el balcón del segundo piso y encontraron la mampara abierta, porque claro, a quién se le iba a ocurrir que alguien iba a trepar por ahí. Tomen las medidas de seguridad necesarias, esa que funcionan mucho mejor que el pánico colectivo.