Simón dice hora de almorzar

Sofía siempre es un lío a la hora de almorzar. SIEMPRE. Se demora hoooooras en comer, habla hasta por los codos con tal de retrasar el próximo bocado y desmenuza la comida a tamaños incomibles. Al final la hora del almuerzo se vuelve una maratón: una prueba de resistencia que determina quién se cansa primero ese día, o yo de hacerla comer o ella de retrasar lo inevitable.

De pronto tuve la genial idea de jugar Simón dice con ella a la hora de almuerzo y poco a poco hacerla comer mientras la voy haciendo jugar. Para evitar que se tenga que mover básicamente juego Twister con su cara: "Simón dice mano derecha en oreja izquierda" o "Simón dice mano izquierda en el ojo derecho". Así se mantiene entretenida. De vez en cuando le meto un "Simón dice abre la boca" y así logro que entre un nuevo bocado.

Fue increíble. "Funciona", pensé... como por 7 minutos.

  • Yo: "Simón dice abre la boca." — Sofía abre la boca y se come un bocado.
  • Sofía: "Simón dice..." — pero yo la interrumpo.
  • Yo: "Simón dice no se habla con la boca llena."
  • Sofía de nuevo, con la boca llena: "Simón dice..." — pero yo la vuelvo a interrumpir.
  • Yo: "Simón dice no se habla con la boca llena. Vas a perder. Cuando pases ese bocado te dejo ser Simón."
  • Sofía termina de pasar la comida, y toma su turno: "Simón dice que no vuelvas a hablar, nunca." (20 natural, critical hit — si hablas geek)
  • Yo: "..."

Fin. El resto del almuerzo transcurre como siempre, una batalla interminable para tratar de que coma la !&@!@! comida. Y así son nuestras tardes, una guerra eterna entre Sofía y yo, y ahora también Simón.

View Comments
Navigation